mecanismo de una lesión

El cuerpo humano está formado por una telaraña fascial, que es un conjunto de tipos de tejidos que constituyen el sistema de sostén corporal que envuelve al esqueleto (articulaciones, vísceras, glándulas endocrinas, vasos, nervios, etc).

Este es el tejido más importante del cuerpo en él se encuentra el origen de muchas patologías originadas por una restricción en la circulación de los distintos fluidos del cuerpo (sangre, linfa, líquido cefalorraquídeo). Estos son lugares de intercambio celular, las células reciben las sustancias que necesitan para vivir y cumplir sus funciones.

1ª REACCIÓN

Pues bien, esta telaraña fascial tiene tendencia a desplazarse por el efecto de las tensiones y descompensaciones físicas y psíquicas a las que es sometido el organismo.

De este modo se ve alterada la tendencia natural del hombre a conservar un equilibrio vertical con respecto al suelo, dando lugar a tensiones progresivas que van restringiendo la movilidad hasta afectar a determinadas articulaciones del cuerpo.

2ª REACCIÓN

Nuestro cuerpo intenta compensar su desequilibrio apareciendo así tensiones secundarias que retraen la superficie de la tela, localizadas en las fibras terminales que atan dicha telaraña fascial.

Estas fibras tratan de adaptarse permanentemente al estiramiento provocado en el seno de la tela, de manera infructuosa. El resultado dará lugar a la aparición de dolores en distintos puntos del cuerpo, con o sin relación aparente con la disfunción inicial.

3ª REACCIÓN

La tensión de la tela fascial continúa su camino comenzando también a sufrir los órganos y vísceras envueltos en ella que producen signos anormales que se van agregando a los anteriores.

El desequilibrio ya está instalado fijándose cada vez más sólidamente y totalmente enmascarado por los múltiples síntomas de disfunción que impiden identificarlo. Si otro proceso similar se agrega al primero, la fragilidad del individuo crece más aún.

Cuantos más mecanismos de este tipo acumula el organismo, más disminuye su resistencia a las agresiones del medio externo.